Música

Altavoz Fest: una fiesta para celebrar las diferencias

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9 / 11 / 2018

Cada vez está más cerca el Festival Altavoz 2018, tres días para el encuentro, la celebración y la diversidad a través de la música local e internacional.

Este año hay torta, velas y un coro gigante en la celebración de los 15 años de uno de los festivales más importantes que tiene Medellín: el Altavoz Fest, un espacio que cada año reúne a miles de jóvenes con el único objetivo de disfrutar de la mejor música local e internacional, desde el respeto y la tolerancia.

Año tras año, este espacio organizado por la Secretaría de Cultura Ciudadana ha demostrado que los jóvenes son líderes en convivencia y reconstrucción ciudadana; que la cultura mueve masas mientras cambia estereotipos y paradigmas; y que lo que hay en la ciudad, que una vez fue calificada como la más violenta del mundo, es una enorme cantidad de talento por mostrar.

Desde los intercambios musicales hasta su mensaje de reconciliación el Altavoz seguirá siendo el evento más esperado del año por muchos, la primera oportunidad de algunos y el ambiente más propicio para gritarle al país que en la juventud está la respuesta.

Dead Country Brothers (DCB) durante su presentación en Altavoz Fest 2017. Foto de: David Meneses.

Dead Country Brothers (DCB) durante su presentación en Altavoz Fest 2017. Foto de: David Meneses.

Entre historias, anécdotas, recuerdos y experiencias se festejarán 15 años de oportunidades y certezas, de cambio y repotenciación, de logros y victorias, de música y encuentro. Justamente para esta celebración tuvimos la oportunidad de conversar con Felipe Grajales, director artístico del Festival, para preguntarle sobre este cumpleaños, los retos que se han presentado y la cara de la ciudad en el mundo gracias al talento musical que cada día crece más.

Altavoz cumple 15 años creando escenarios para bandas emergentes, ¿cuáles son los mejores recuerdos y anécdotas que han dejado los participantes del Festival?

Son muchas porque son 15 años de historias individuales. Yo he sido músico también dentro del Festival y han pasado cosas muy bonitas y creo que hay temas comunes: creo que el concierto de The Adicts fue muy especial al igual que el de Kreator para los metaleros, algo que me pareció maravilloso del año pasado fue el abrazo de Julián y Juan David de Nadie, que fue la reconciliación de un grupo que la gente quiere mucho en Medellín; hay muchos más momentos así.  Por ejemplo, hay una foto que me encanta que fue en el 2007 y es de una gente luciendo feliz y toda empantanada cuando Altavoz era así y son imágenes que quedan como recuerdos de diversión, de vida, pero sobre todo es lo construido y es cómo las bandas han crecido con el Festival, [la forma en la que] se ha trabajado de manera mancomunada en eso que es algo muy importante.

El memorable abrazo de Julián Velásquez y Juan David Márquez durante el reencuentro de Nadie en Altavoz Fest 2017. Foto de: Humberto Parrado Manrique.

El memorable abrazo de Julián Velásquez y Juan David Márquez durante el reencuentro de Nadie en Altavoz Fest 2017. Foto de: Humberto Parrado Manrique.

Con el paso de los años el Festival se posicionó como uno de los ambientes juveniles más importantes en el país debido a su alta participación ciudadana por medio de la música, ¿cuáles han sido los mayores retos superados para lograrlo?

Los principales retos fueron al comienzo porque Altavoz surge en los años 2000. En esa primera década del milenio, luego de pasar por la década más violenta en la historia de Medellín (los 90), teníamos a unos jóvenes estigmatizados con los que mucha parte de la población no veía el potencial que tenían; fue ahí donde la Secretaría tuvo la visión de decir: “bueno, hay que mostrar a jóvenes creadores, jóvenes líderes y referentes en sus espacios, que tienen ideas diferentes a la opinión pública pero que aun así tienen su visión de ciudad y de construcción, creémosles espacios donde 15.000 o 20.000 de ellos se puedan juntar en el mismo lugar y día para convivir de una manera pacífica”, creo que ha sido parte de eso el reto, lograrlo fue al principio duro, aún se le trabaja a eso fuertemente, pero hay unas bases muy sólidas desde el inicio.

¿Qué sorpresas habrá para el público aparte del cartel de este año?

La gente está feliz con el cartel y eso de por sí ya es una sorpresa, el año pasado una de las sorpresas fue eso mismo y la comodidad del espacio junto con lo bonito que estaba el Festival para el público, creo que más allá del cartel Altavoz siempre tendrá muchas sorpresas porque es un lugar de encuentro, un lugar en el que manifestamos la felicidad desde la sana convivencia.

¿Qué tan importante fue para Altavoz volver al Estadio Cincuentenario? ¿Qué representa históricamente?

Regresar al Estadio Cincuentenario es importante por las condiciones que nos presta en cuanto a situaciones técnicas y logísticas, pero yendo más allá es un lugar que se volvió místico a través de Altavoz: es regresar a los inicios y en mejores condiciones, siendo esa una apuesta muy fuerte de la Secretaría el volver a mejorarlos. Allí la gente va a estar cómoda, gozando y compartiendo. Es un lugar que tiene historia debido a su ubicación, un sector muy importante para la ciudad por su diversidad y centralidad por el Metro, entonces creo que ese Cincuentenario es un lugar muy bonito que el público y el mismo Altavoz ya quiere mucho.

¿Cómo definiría el mensaje de reconciliación que Altavoz siempre ha llevado intrínsecamente?

Ese mensaje es un mensaje de encuentro que está de manera intrínseca pero que también se ha expresado directamente y eso se vive y se siente personalmente con las bandas. Nos encanta que la gente tenga posibilidades de ver cosas distintas y que se pueda encontrar desde la diversidad musical, entendiendo así la diferencia del otro no solo por la música sino por la personalidad, demostrando que podemos vivir en paz y armonía desde el entendimiento y el respeto.

Asistentes disfrutando del Altavoz Fest 2017. Foto de: Humberto Parrado Manrique.

Asistentes disfrutando del Altavoz Fest 2017. Foto de: Humberto Parrado Manrique.

¿Qué enseñanzas quedan a partir de ese primer concierto en la Plaza De Toros hasta esta celebración de 15 años?

Enseñanzas son muchas y van creciendo con el paso de los años. Por ejemplo, creo que una enseñanza muy positiva que ha dejado Altavoz es que había que creer en las bandas de acá, porque el Festival siempre trae bandas internacionales pero le va a seguir apostando a las agrupaciones de Medellín y recuerdo que ese primer concierto tuvo las bandas más importantes de la ciudad que ya eran artistas posicionados y que sonaban muy fuerte, pero luego de eso el Festival tuvo bandas que crecieron en el proceso, que tuvieron la posibilidad de compartir el escenario con grupos muy importantes que habían seguido en su vida, entonces lo principal ha sido brindar oportunidades a bandas locales que tienen mucho talento y que además lo aprovechan en gran medida.

¿Cuál cree que es la cara de Colombia en la actualidad en el exterior en cuanto a intercambio musical, el cual ha ido creciendo por labores como las que hace Altavoz?

La cara de Medellín en el exterior por los intercambios ahora es muy bonita y relevante: este año tuvimos a varias bandas en la carpa del Vive Latino, que es uno de los festivales más importantes de Latinoamérica, además hemos tenido a nuestros artistas compartiendo escenario con bandas como System Of A Down o Slayer en festivales de alta altura como el Force Fest y esto se puede dar precisamente porque los programadores de estos espacios ya creen en la música de Medellín y se arriesgan a un intercambio porque saben que van a encontrar algo bueno y así han aparecido muchos más internacionales confiando en el nivel de nuestros locales.

¿Por qué no perderse esta nueva versión?

Es una pregunta muy difícil de responder. Yo siempre he ido al Altavoz, ya sea como músico, como público, como jurado o como periodista, y me parece que es el lugar perfecto de encuentro para las personas que amamos la música y sobre todo de este tipo. Este año el cartel está imperdible e impresionante, una banda como Papa Roach no se tiene todos los años o por ejemplo el sábado que es un reggae delicioso, yo lo que diría es que vaya y se encuentre con sus amigos, con la novia, o si no tiene novia vaya y consigue; hay una muy buena oferta gastronómica también, en fin, son muchas razones por las que hay que ir ese fin de semana, van a ser tres días de mucha fiesta.

Detalle del escenario norte en Altavoz Fest. Foto de: David Meneses.

Detalle del escenario norte en Altavoz Fest. Foto de: David Meneses.