Cine

Bandersnatch: elige tu propia reseña

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24 / 01 / 2019

Como en aquellos clásicos libros de “Elige tu propia Aventura”, Black Mirror nos invita a tomar una experiencia única dónde nosotros decidiremos la suerte o desgracia de nuestro protagonista.

Los escritos sagrados ya circulan por las redes, tu portal favorito ya ha dado su veredicto y, poco a poco, comienzas a leer la reseña que parece estar escrita específicamente para ti, y que narra:

Bandersnatch es un intento más de demostrar la capacidad que tiene Netflix para indicarnos qué es lo que nos debe de gustar en cuanto al entretenimiento actual. A diferencia de la esencia de Black Mirror, la historia se sitúa en el pasado, los años ochenta, con el fin de contarnos la historia de Josef, un programador de videojuegos cuyo sueño es trabajar en la compañía que le ha dado toda la fama a su ídolo, Colin Ritman. Ahora esta compañía le ha dado la oportunidad de lanzar su juego, Bandersnatch, al mercado, lo que lentamente desentrañará su pasado y, a su vez, la locura que ha tratado de apaciguar durante toda su vida.

En un principio debemos hablar de la película como un producto cinematográfico que deja mucho que desear: al rendirse ante la novedad de la interactividad deja su trama de lado. Si recapitulamos, la historia de Josef no posee muchos puntos de giro que puedan alterar nuestra visión sobre la historia, puesto que tiene únicamente tres vías: una vida normal que lo llevará a un Bandersnatch mediocre (final apresurado), ser encarcelado tras enloquecer y matar a su padre, o la muerte.

El planteamiento del libre albedrío, donde Josef finalmente descubre que ha sido una marioneta y que está siendo controlado por nosotros, queda a medias, y nos lleva a pensar más en la forma en que nosotros fuimos controlados por Netflix para creernos en la libertad de elegir el futuro de alguien cuando realmente la plataforma nos ha llevado todo el tiempo a los tres finales que nombramos anteriormente.

Y es que, realmente, ¿qué capacidad tenemos nosotros de elegir por nuestros protagonistas?, un claro ejemplo es la cita con la Doctora Haynes, la psicóloga de Josef, quien quiere hablar de la muerte de la madre del protagonista, con el único fin de que nosotros, los espectadores, conozcamos la historia. Gracias a la intención de la Doctora se nos pregunta si queremos que Josef hable de su Madre con opción de “Si” y “No”, pero la intención de la película en que sepamos este hecho sobrepasa la respuesta que brindemos. Si la respuesta que le damos es un “no”, insistirá, y si le respondemos nuevamente que no, la trama se encargará de que tiempo después estemos allí, en esa silla, hablando del tema que nos hemos negado a profundizar.

En cierto momento, si se quiere, sentí que Bandersnatch utilizaba la misma filosofía que un capítulo de Dora la exploradora, donde Dora me pedía ayuda acerca de las pistas que ella necesitaba encontrar, aunque en el fondo ella sabía, sin mi ayuda, hacia dónde debería de ir.

Pero el tema que nos lleva a hablar tanto de esta pieza de Black Mirror, sin ser de las tramas más emocionantes de la serie, es su interactividad: la capacidad de jugar con una película y que da pie a experiencias futuras exclusivas de la plataforma. Es simplemente magnífica la fluidez que se tiene al momento de tomar decisiones, puesto que en ningún momento la trama se ve detenida ni con cambios bruscos en los planos.

Aunque no es un tema revolucionario, Bandersnatch tiene el mérito de traer este tipo de formato a un público masivo, dando pie a propuestas mucho más interesantes en el futuro, o siendo también el punto de partida para el final de Black Mirror, al plantear la pregunta de ¿qué nos puede ofrecer más novedoso que un capítulo interactivo?

El gol que pueden anotarse completamente los de Netflix es brindar una experiencia que tiene todo para catalogarse como única y exclusiva, que vence los estándares de la piratería conocidos hasta hoy y que abre la puerta hacia el futuro de la industria cinematográfica, ya que puede tomarse como el punto de partida para la interactividad en la gran pantalla en donde, por qué no, el público de la sala de cine vote como si estuviera en ¿Quién quiere ser millonario? acerca de la opción que le parece mejor para la trama y según esto se viva la experiencia.

El otro punto, y quizás el más viable, es aquel donde las plataformas como Netflix sean quienes provean el abandono de la experiencia a gran escala y se centre en el desarrollo de experiencias individuales, lo que nos llevaría a un debate filosófico que no ahondaremos hoy.

En pocas palabras, Bandersnatch es una experiencia que se queda a mitad de camino, sin embargo, recomendamos la experiencia, más allá del gusto cinematográfico. Tanto Becky Sharp (la primera película a color) como The Jazz Singer (la primera película con sonido sincronizado), aunque no tuvieran tramas destacadas ni muy elaboradas, fueron el punto de partida para una nueva forma de vivir el cine, y seguramente Bandersnatch no será la excepción”.

Terminas de leer la reseña, y más temprano que tarde decides dar tu opinión sobre lo que Laterales ha escrito de la película. Te acercas a la publicación en las redes sociales, le das “Seguir” a la página de Laterales y comienzas a escribir. Pasas a la página de comentarios

 

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