Música

Ultimátum para el fuego. Carta imaginaria de Chester Bennington

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27 / 08 / 2017

Basada en la letra de “Burning in the Skies” esta carta trata de reconstruir la tristeza que aquejaba a Chester Bennington, vocalista de Linkin Park.

Algunos días creí ver la luz. Algunos días creí que estaba brillando, y no. Y me contemplé a lo lejos, fuera de mí, sabiendo que no brillaba: me quemaba. Algunos días sentía cómo me calcinaba. Yo mismo me quemaba desde dentro.

Me miraba en el espejo, pero no encontraba allí mi reflejo. Miraba a mis hijos y tampoco encontraba en ellos un reflejo de mí. Qué fortuna, ¿no? Miraba viejos vídeos en los que aparecía junto a mis amigos y tampoco estaba yo allí. Mi presencia ya no existía. Ya se había consumido por este fuego cegador del que les hablo.

No había nada que apagara el ardor de mi alma. No recuerdo ningún día cercano sin esa llama intensa y maligna dentro de mí. ¿En la infancia, tal vez? Tal vez. Pero, en ese caso, ¿por qué mi memoria habría de privarme de tal maravilloso sosiego?

No. No existe el amor en almas ajenas. De eso estoy seguro. No lo vi nunca en ninguna de mis esposas. Ni en mis hijos. Ni en ninguno de los cuerpos que juntos atiborraban escenarios a reventar gritando, a voces, mi nombre. Existe el sudor. Existe el calor. Existen los pálpitos del corazón. Pero ambicionar la existencia del amor es una contradicción.

¿No es acaso la música lo más parecido que tenemos al amor? El verdadero consuelo. El verdadero silencio. El verdadero oasis para este incendio.

Arde y sigue ardiendo aquí, amigo. El dolor que produce el fuego es real. Así como tan real es su fuerza de atracción. No sé cuánto más pueda resistir. Esta frustración. Este ruido. Esta oscuridad iluminada por la llama que me quema. Arde y arde en un ciclo sin fin, amigo.

Aquí está la madera muerta para el último incendio. El último. No quiero sentirme ardiendo de nuevo. Hoy prefiero ser ceniza. Este es la última réplica del fuego.