Música

Un junte para no olvidar: así se vivió el Carnaval Fest 2018

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1 / 09 / 2018

Se pensaría que en víspera de fin de Feria de Flores todo podría pasar. Y sí, pasó justo el sábado 11 de agosto: el Carnaval Fest.

En medio de un extenuante sol más de seis mil personas llegaron hasta la Cancha Cincuentenario, en la zona Norte de Medellín, para ser parte de uno de los más esperados festivales: el Carnaval Fest, que este año la sacó, literalmente, del estadio.

Creo que bastaría sólo con nombrar el importante cartel de esta edición para que más de uno se haga una idea de la fiesta que se armó, pese a muchos factores que podrían parecer poco favorecedores, como lo incómodo de las canchas, el agobiante calor o las extensas filas.

Talentos locales, nacionales e internacionales subieron la arena de la cancha al poner a “poguear” a decenas de rockeros que aguantaron su salida bajo el potente calor.

En pleno medio día el primer show corrió por parte de la banda de ska y reggae local De Bruces a Mí, quienes calentaron y alentaron al público que apenas estaba ingresando a la cancha, con sombrilla en mano, para poder soportar la alta temperatura.

Canciones como “Escúchame” retumbaron en el escenario y comenzaron a darle forma a lo que sería el día y lo que se vendría tras su toque, que siempre estuvo repleto de esperanzadores mensajes sociales y en el que además presentaron su más reciente disco, Río a mar.

Entradas las 2 de la tarde algo más pesado se vino con el punk rock de Nadie, quienes debutaron en este festival e hicieron un recorrido por toda su discografía, regalando un show muy completo y sollado para sus fans que “volearon mecha” hasta ya no dar más. Y como sorpresa para ellos aprovecharon la ocasión para anunciar su participación en la edición 2018 de Rock Al Parque, una de las plataformas más importantes para el género en el país.

La entrada de los anfitriones

Tr3s de Corazón en la tarima de Carnaval Fest. Foto de: Alejandro Valencia Carmona.

Desde el pasado año la Corporación Tr3s de Corazón tomó las riendas del antes llamado “Concierto de la Juventud” buscando más conexión con el público rockero de la ciudad y el país, dada su amplia trayectoria en el medio y conocimiento musical.

Muchas son las opiniones que esta nueva administración ha generado, sin embargo no es un secreto que durante ese tiempo los conciertos no han tenido queja alguna en cuanto a los artistas que plantea, muestra de eso fue el cartel para este año.

Tr3s de Corazón es y seguirá siendo una de las bandas más representativas de Medellín, debido a que ha aportado al crecimiento del género local y se ha mantenido con el paso de los años, llegando incluso a generar espacios sociales y culturales para unir las diferencias musicales entre espectadores.

Se ha caracterizado además por sus mensajes barristas y la búsqueda de un ambiente ameno dentro de las canchas de fútbol. Debido a ello su salida se dio en medio de banderas ondeantes de dos equipos grandes de la ciudad: Atlético Nacional e Independiente Medellín.

Con la alegría, energía y emoción que los representa los ya veteranos del rock local ofrecieron un espectáculo sin precedentes. Podría sonar exagerado, pero el volumen de la batería, la guitarra, el bajo y la voz se duplicaron en esta presentación, que ya contaba con más espectadores que en las primeras horas.

¡Y esta fiesta se prendió! Desde su cover de Carlos Vives, “Voy a olvidarme de mí”, hasta clásicos infaltables como “Por siempre” y “Qué sé yo”, hicieron que todo empezara a coger más forma y no se supiera qué más esperar debido al nivel. Y, sin embargo, la situación se pondría mucho mejor.

Una tormenta de arena

Mojiganga armando la fiesta en Carnaval Fest. Foto de: Alejandro Valencia Carmona.

¿Quién dijo calor? Ya eran casi las 5 de la tarde y no se sentía bajar la temperatura ni un poco; la música ya era protagonista y los sonidos del rock estaban volando por lo más alto. La grandeza de Mojiganga no se hizo esperar.

El sofoco no bajaba, pero la arena subía cada vez más con el pogo tan inmenso que surgió gracias al ska-core y la propuesta bien movida de la banda paisa.

Toda una locura casi indescriptible fluía en medio de la fuerza que le daban el saxofón y la trompeta a himnos como “Contra la pared”, “Otra noche más”, “Que nadie te pise”, “Amigos” y “Pancracio”. La verdad es que estos amigos que se conocieron en el colegio dejaron el alma en el escenario y el público los festejó.

Poesía y Resistencia

Los PetitFellas, pura resistencia y poesía en escena. Foto de: Alejandro Valencia Carmona.

El pogo paró pero la lírica llegó. Quien haya visto a Los PetitFellas en vivo sabe que su show es magia, arte y poesía.

Formas para perderse o I.D.E.A.S, su más reciente disco, es muestra de que el hip hop, el jazz, el rock y el funk van más de la mano de lo que se piensa, y eso es lo que ha demostrado con cada uno de sus trabajos esta banda bogotana amada en Medellín.

Ese juego tan pensado y eficaz de palabras que se meten por los poros, recorren tu piel y traen recuerdos de personas o situaciones específicas que te han marcado la vida. Es sentimiento, rabia, emoción, análisis y catarsis.

Luego de interpretar “Antes de morir” dieron uno de los momentos más especiales del festival: un minuto de silencio por los líderes sociales asesinados en los últimos meses y cuyos nombres han ido desapareciendo con el paso de los días. Resistencia fue el mensaje.

Los PetitFellas son todo un viaje de emociones y fue el mejor preámbulo para abrir las sorpresas de la noche que aún faltaban.

Llegaron los “neas”

Gambeta (izq), Kastro (der) y Fazeta (centro), los “neas” que azararon el parche del Cincuentenario. Foto de: Alejandro Valencia Carmona.

No todo fue rock porque un muy importante espacio se le abrió a Alcolirykoz, hasta la fecha la banda más relevante de hip hop en Colombia, y salida orgullosamente del mismísimo barrio Aranjuez.

Con camisetas anchas, gorras, mucho flow y al ritmo de una consola, una guitarra y un saxofón invitado, Fazeta, Gambeta y Kastro demostraron de dónde salió el aprecio que el público le tomó a su mensaje, un público que por muy rockero o mayor que sea, los ha hecho parte de la escena.

Tres chicos que decidieron seguir el camino largo de la música sin pensar que hoy estarían en la posición que están y que, por más reconocimiento que obtengan, no dejan de lado su humildad.

La vibra que emanó este grupo fue sin duda de “compinchería”, cercanía y hermandad, con letras que hablaron de su cotidianidad e historias en particular, como “Anestesia local”. Una travesía por la vida de tres raperos locales que hoy son grandes, más que por su música, por ser talentosos seres humanos.

Además, y como dato curioso, admitieron que se han sentido identificados con la personalidad musical de Bajo Tierra, por lo que fueron sus teloneros y lo tomaron como el mayor de los honores.

Un rejunte para la historia

El de Bajo Tierra, un reencuentro lleno de fuerza y nostalgia. Foto de: Alejandro Valencia Carmona.

Ya casi terminaban las presentaciones de la noche y los nervios, junto a la ansiedad, eran cada vez mayores. Se acercaba la presentación de la histórica banda de rock colombiana Bajo Tierra, que después de casi una década fuera de los escenarios, decidió reunirse para ser parte de este recordado festival.

En el momento menos esperado una ola de gente adelantó su paso y se conglomeró más de lo normal en las vallas de seguridad para tener un poco más de cerca a Alejandro Duque (batería), Fredy Henao (teclados), Jaime “papocho” Pulgarín (guitarra), Pedro Villa (bajo), Lucas Guingue (guitarra) y Camilo Suárez (voz), seis músicos que marcaron la juventud de muchos de los asistentes.

Todo bien” abrió su presentación pasadas las 11 de la noche y los gritos casi ni dejaban escuchar la voz principal, esa voz retumbante, resonante y poderosa de Camilo.

Parecía todo un acto teatral, el juego de luces hacía más dramático el momento acompañado de pequeñas entradas de su vocalista.

Fueron 13 los temas que sonaron sobre ese tablado, poco para lo que pudieran merecer, 13 canciones que parecieron cinco porque el tiempo allí se fue volando. Los temas más representativos de Lavandería real hicieron presencia y causaron nostalgia entre el público, el mismo que gritaba sin cesar: “¡Que chimba, hijueputa!”.

“Hi-Fi”,Jimmy García”, “Slam Dance”, “Material Duro”, “Las puertas del amor”, “Reina del Hielo”, “Killer Monkeys”, entre otras más, lograron llegar a más de un corazón y remover decenas de sentimientos dentro de los asistentes.

Eran pocas las palabras o los halagos para esta banda que le cumplió el sueño musical a veteranos rockeros que esperaron con anhelo su regreso. Pero el verdadero éxtasis llegó al recordar su muy mentado y legendario tema “El Pobre”, para el que subieron al escenario unos bongoes que se robaron el protagonismo y las voces de los miles de asistentes se convirtieron en una sola.

La euforia se desfogó en el cierre cuando se despidieron con “Violentos”, un encuentro de sentimientos y una mezcla entre tristeza y satisfacción que dejó este esperado regreso.

Para muchos este fue el primero de muchos encuentros que le faltan a la banda, solo esperemos que se hagan realidad y sigan contagiando su espíritu de alternatividad a su paso.

La cereza del pastel

No Te Va A Gustar, cerrando la noche de frenesí en Carnaval Fest. Foto de: Alejandro Valencia Carmona.

Para cerrar con broche de oro, el toque internacional lo puso la banda uruguaya No Te Va A Gustar, que llegó por fin a Medellín con “Suenan las Alarmas 2018”, gira que estuvo en días anteriores en Cali y Bogotá en medio de la celebración de sus 25 años de trayectoria.

Para muchos fue una novedad escuchar a esta banda, sin embargo el ambiente estaba tan vibrante y sonoro que la acogida fue impresionante. Un show que duró casi lo que duraría una de sus presentaciones en solitario con el performance, los temas antiguos y de su nuevo álbum se escucharon fuertes, encargándose de hacer más mágica la noche.

Prendido Fuego”, “Cero a la Izquierda”, “Chau”, “Ese Maldito Momento”, “Tan lejos” y “Clara” hicieron parte del esperado repertorio de la banda de rock alternativo.

Sin duda, y por mucho, el Carnaval Fest 2018 fue el concierto más grande de la ciudad este año, un festival que quedará en la memoria de muchos y será difícil de superar. Ya lo veremos en 2019 con la celebración de sus 15 años.