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Fiesta del libro

Los imperdibles de la 14.ª Fiesta del Libro según Laterales Magazine

5 / 10 / 2020

Como cada año, presentamos algunos de los títulos disponibles en la 14.ª Fiesta del Libro y la Cultura.

2020: año loco, extraño, dramático, insufrible, de crisis y de retos para todos. No se ha acabado todavía y la vida trata de seguir en una “nueva normalidad”, que resulta asfixiante y delirante a la vez. Tras un forzoso parón, la agenda cultural vuelve lentamente a activarse y, en Medellín, algunos certámenes han podido realizarse, aún con ciertas restricciones.

Cuando se pensaba que no iba a realizarse, la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín decidió abrir, como cada año, las puertas de esa ciudad de los libros a la que todos están invitados. Eso sí, su escenario no será el Jardín Botánico, repleto de estantes, libros, gente, alegría y colorido; sino la virtualidad, tan fría y distante, a pesar de lo útil que es. Todo un reto, más cuando las redes sociales se vieron eclipsadas por la abundante oferta cultural durante la cuarentena. Pero era eso o no abrir la ciudad de los libros, así que había que correr el riesgo y, hasta el 11 de octubre, muchos desde sus casas podrán disfrutar de una variada programación artística y cultural. Será una Fiesta del Libro atípica, por supuesto; pero tratará de conservar esa magia que la hace tan especial.

Para Laterales Magazine, que desde su creación ha cubierto la Fiesta del Libro con entusiasmo, tampoco fue fácil adaptarse a una fiesta netamente virtual. Pero nuestro amor por los libros nos hizo aceptar el reto. Y aquí estamos, como cada año, recomendando nuestros imperdibles de la Fiesta del Libro y la Cultura.

Hay poesía, cuento, novela, periodismo; aunque entre estos géneros se destaca uno en especial: el epistolar. Curioso, sobre todo porque hoy las cartas parecen más artículos de museo que de uso cotidiano. Pero es su tono confidente y sincero el que nos impide guardarlas en el cajón del olvido.

Muchos de los libros aquí reseñados trazan una ruta hacia varios países y hasta planetas, mientras otros hacen un recorrido por los recovecos del ser. Además, sus autores han sido viajeros, han ido de un lugar a otro, o han regresado al de sus orígenes. Pero siempre con la palabra como compañera y guía. Puede ser un guiño sutil o fortuito a la temática de este año en la Fiesta del Libro y la Cultura: Las Diásporas. Aunque, si nos ponemos a pensar con calma, las palabras y las historias van y vienen hasta que, por diferentes medios, llegan a un desprevenido lector que se sumergirá en ellas.

Sin más rodeos, aquí nuestros imperdibles de la Fiesta del Libro y la Cultura, que puede adquirir a través de la vitrina virtual que habilitó la Fiesta en su sitio web oficial.

Portada del libro Adiós al mar del destierro

Adiós al mar del destierro, por Lucía Donadío

Editorial: Sílaba Editores

“Vengo solo, sin padres ni hermanos. No hay tíos, ni primos, ni abuelos, ni amigos, ni nadie esperándome”. Así, solo y en un país que no conoce, empieza a contar Bruno Cattaeno su historia. Procedente de Calabria, suroeste de Italia, el joven Bruno llega a Colombia buscando nuevos horizontes; aunque, tras pisar Puerto Colombia (donde otrora, otros miles llegaron desde distintos lugares con la misma ilusión), se encuentra en apuros, sin saber hacia dónde ir y sin hablar un idioma que no le pertenece. Además de su equipaje, tiene unos sobres con unos nombres, algunos conocidos, otros no tanto; y después de dar con uno de los destinatarios, empieza a descubrir esa tierra exótica en la que se labrará un nuevo camino, con la nostalgia por su natal Calabria y su familia. A través de una prosa evocadora, Lucía Donadío (hija de inmigrantes italianos) cuenta una historia atravesada por el deseo de salir adelante, el amor de familia, la fuerza para enfrentar las vicisitudes, las diferencias generacionales y esa marca de ser extranjero en un país hospitalario con los inmigrantes de puertas para afuera; pero también hostil con ellos de puertas para adentro. La historia de Bruno, su amor por la vida e irrefrenable ánimo de superación, es también la de tantos inmigrantes que, con tenacidad y arrojo, ayudaron a forjar este país. De ahí que Adiós al mar del destierro no sólo sea una memoria de la inmigración italiana en Colombia, sino también de quienes, desde lejos y acompañados solamente de sus sueños, llegaron a un país en el que, más que echar raíces, abrieron horizontes.

Cartas cruzadas, de Darío Jaramillo Agudelo

Editorial: Luna Libros / Pre-Textos América

Cuando hoy, para comunicarnos con otros solo basta un mensaje, una nota de voz o una vídeollamada (aunque ello, muchas veces, termina siendo arrojar botellas en ese inmenso mar de la virtualidad), Luna Libros decide publicar esta reedición de la novela con que, en 1995, Darío Jaramillo Agudelo demostró que, además de excelso poeta, es un narrador excepcional. Sin embargo, no lo hace por un arrebato de nostalgia, sino porque la historia que se va contando, a través del intercambio epistolar que sostienen sus protagonistas, sigue vigente: el narcotráfico y cómo sus tentáculos alcanzan a una sociedad laxa y permisiva, sus espejismos y la desgracia que viene con ellos. Cartas, fragmentos de diarios, recuerdos, amores, excesos, frustraciones, deseos y temores, van y vienen entre Bogotá, Medellín, Nueva York y Miami. A través de un tono íntimo se revelan las angustias de una generación que, como la de hoy, trata de enfrentarse a los avatares de la vida diaria; pero también a ese monstruo que es Colombia y que, en cualquier momento, puede clavarle los dientes.

Aguas de estuario, de Velia Vidal

Editorial: La Diligencia Libros

Un día, cansada de su trabajo y del ritmo acelerado que llevaba en Medellín, Velia Vidal decidió regresar, 20 años después, a Bahía Solano, Chocó, para tener una casa junto al mar que la vio nacer. Comunicadora social, promotora de lectura y gestora cultural, tomó un avión con sus gatas y su marido, y tras su regreso a Chocó, se embarcó en una nueva aventura que la alejaría de la vida tranquila que buscaba, pero que le daría bastantes satisfacciones: creó la Corporación Educativa y Cultural Motete, con el fin de cerrar las brechas sociales en el Chocó —un departamento olvidado por el gobierno central, golpeado por la corrupción y la violencia— a través de la educación, el arte, la lectura y la gastronomía. Con el tiempo, y animada por su amor por los libros, creó en 2018 la Fiesta de la Lectura y Escritura del Chocó (FLECHO), certamen al que han asistido diferentes autores nacionales y que ha dinamizado el turismo y la cultura en Quibdó, Bahía Solano e Istmina. A través de cartas, Velia relata ese reencuentro con el Pacífico de su alma, su trabajo como promotora de lectura y gestora cultural, los retos, logros y sinsabores que deja la gestión cultural y las tensiones entre el centro y la periferia; mientras traza una geografía propia marcada por sus sueños, luchas y vicisitudes, y en la que, con voz confidente y cálida, se muestra tal cual es: una mujer luchadora y visionaria que, como el Pacífico, se propone transformar vidas y mentes por esa “manía de estar en calma y de repente armar unas olas grandes y fuertes, que golpean y cambian al final el paisaje”.

Páginas de cine, de Luis Alberto Álvarez

Páginas de cine, de Luis Alberto Álvarez (tres volúmenes)

Editorial: Editorial Universidad de Antioquia

Un hombre que vivió por y para el cine. Suena a lugar común, pero así podría resumirse la vida de Luis Alberto Álvarez. Una que, por lo fascinante que fue, parece una película: de niño, en vez de jugar fútbol, iba al cine a ver dos o tres películas. Ingresó al Seminario Claretiano en Bosa y más tarde se fue a Roma para estudiar Teología en la Universidad Lateranense de Roma. Allí, picado de nuevo por el bicho del cine, asistió a un cine club para seminaristas y conoció a grandes directores como Federico Fellini, Roberto Rossellini y Pier Paolo Passolini. Tras ordenarse como sacerdote en Alemania y realizar seminarios de cine en Berlín, Múnich, Los Ángeles, San Francisco, Chicago y Nueva York; regresó a Colombia, donde trabajó para cineclubes y medios de comunicación. Dirigió un cortometraje (El niño invisible), fue jurado en varios festivales, fundó la prestigiosa revista Kinetoscopio del Centro Colombo Americano; y por más de 20 años, escribió sus Páginas de cine para el periódico El Colombiano, en las cuales, con prosa precisa y mirada aguda, puso “a disposición de la gente que va a cine informaciones y referencias que le ayuden a formar su propio juicio, incluso contra el mismo crítico” —como él mismo decía—, al tiempo que abrió a Medellín al mejor cine internacional. Así, contribuyó al desarrollo de la crítica cinematográfica en Colombia y formó a varias generaciones enamoradas del séptimo arte. A 24 años de que su corazón dejara de latir y, como un intento de mantener vivo su legado, la Editorial Universidad de Antioquia vuelve a publicar los tres volúmenes de sus entrañables y brillantes Páginas de cine, toda una escuela para quienes, cineastas o no, quisieron hacer de su vida una película.

La sed de las palmeras, Juan Vicente Piqueras

La sed de las palmeras, Juan Vicente Piqueras

Editorial: Angosta Editores

Luego de publicar dos títulos de su colección Ámbar, dedicada a la poesía en español; Angosta Editores presenta esta recopilación de la obra de Juan Vicente Piqueras (1960), una de las voces más aclamadas de la actual poesía en España. El amor, la muerte, los viajes (sean a otros países o al interior), lo cotidiano, el lenguaje y la memoria, aparecen en sus versos sin ambages, con un tono austero y sincero que, más que sencillez, revelan un total respeto por la palabra, su verdadera patria y en la que no se siente extranjero, como le pasa cuando regresa esporádicamente a su natal España (país del que salió en 1985). Autor de quince libros; traductor al español de Cesare Zavattini, Izet Sarajlic, Ana Blandiana y otros poetas; ganador (entre otras distinciones) del Premio Antonio Machado (1999) y el Premio Fundación Loewe (2012); viajero (ha vivido en Francia, Roma, Atenas, Argel y Lisboa), profesor de español para extranjeros y actualmente director del Instituto Cervantes en Ammán (Jordania); a Piqueras poco se le conoce en Colombia, por lo que este libro será la excusa perfecta para conocer su obra y seguir ese mapa que él mismo ha trazado con palabras.

A la sombra de un naranjo, de Juliana Muñoz Toro

A la sombra de un naranjo, de Juliana Muñoz Toro

Editorial: Tragaluz Editores

Una novela en la que la realidad y los sueños se unen para tratar de descifrar un misterioso mensaje escondido por años. Así es A la sombra de un naranjo, protagonizada por Layla, quien encuentra una botella enterrada en un naranjo frente a su casa y que contiene un misterioso mensaje sobre un descendiente de aventureros cuya libertad se decidirá en una batalla. El dueño del naranjo, un anciano solitario que anda con bastón, decide cercarlo para evitar el paso de intrusos luego de encontrar las excavaciones hechas por Layla, aunque los tres estarán unidos por el misterioso contenido del mensaje. A la sombra de un naranjo es, en sí, un libro llamativo no sólo por la historia que cuenta, sino también por la manera en que fue hecho: su autora utilizó la figura de la écfrasis —que consiste en recrear imágenes por medio de palabras— tomando como referencia las ilustraciones del grabador e ilustrador iraní Mohammad Barrangi Fashtani; por lo que el formato del libro se asemeja al de un viejo papiro. Sin duda, una propuesta arriesgada que busca una relación distinta con el lector, aparte de que esta historia es bastante novedosa dentro de las tantas que se publican en esta ciudad, donde es común escribir sobre guerras y barbaries; pero donde también hay un espacio para hablar de lo onírico y del paso del tiempo.

Mesa de judíos (historia sefardita del año en que casi enloquecemos), de Memo Ánjel

Mesa de judíos (historia sefardita del año en que casi enloquecemos), de Memo Ánjel

Editorial: Editorial UPB

Medellín, tan católica y rezandera, también es una ciudad de judíos. Hasta estas tierras montañosas, por ejemplo, llegaron entre los siglos XVIII y XIX comerciantes judíos desde Jamaica, atraídos por su clima benévolo y la minería. Para la década de los 20 del siglo pasado, ya había una comunidad judía establecida que, si bien no era tan numerosa como las de otras urbes latinoamericanas, era bastante organizada y tenía su propia sinagoga y colegio. Durante la Segunda Guerra Mundial le llegada de judíos se incrementó considerablemente y todos ellos, además de mantener sus tradiciones, contribuyeron al desarrollo de esta ciudad que los acogió. Todo eso lo ha contado Memo Ánjel, hijo de judíos sefardíes provenientes de Argelia, a través de sus columnas y programas de radio. En esta entrañable novela, desde la mirada de un muchacho de trece años, cuenta cómo transcurre la vida de una familia de judíos sefardíes en el barrio Prado, quienes entre recuerdos y tradiciones, sueñan con ir hasta Jerusalén, esa ciudad tan lejana para ellos, pero de la que hablan todos los días como si estuvieran pisando sus calles llenas de historia y de fe. Más que una historia sobre los judíos en Medellín, Mesa de judíos es un relato intenso y familiar en el que ocurren todo tipo de situaciones atravesadas por la superstición, la desmesura y el humor con la convicción de hacer realidad un sueño.

Termitas, de Daniela Pabón

Termitas, de Daniela Pabón

Editorial: Fundación Círculo Abierto

Cuando hablamos de termitas, de inmediato pensamos en destrucción, en casas y objetos de madera devorados por ellas en un parpadeo. Sin embargo, Daniela Pabón las utiliza como una metáfora de la transformación. Renata, una niña que se la pasa jugando en el patio de su casa, donde hay un almendro gigante, descubre a estos bichos feroces y valientes, y hasta se interesa en saber más sobre ellos. De repente, se empieza a sentir invadida de termitas, sus voraces e incesantes mordiscos no le provocan dolor, sino cosquillas; y como un almendro, siente que sus brazos se convierten en ramas y le salen raíces. Todo esto ocurre ante la mirada incrédula de sus padres, mientras ella deja que las termitas hagan su trabajo porque en vez de destruir, están para transformar. Bellamente ilustrado por Alberto Henríquez y con pasajes llenos de introspección y contemplación, Daniela Pabón (escritora, filósofa y profesora) suscita con este —su primer libro— una reflexión en torno al mundo que se abre ante nuestros ojos y, sobre todo, la vida que cambia todos los días.

Una cita con la Lady, de Mateo García Elizondo

Una cita con la Lady, de Mateo García Elizondo

Editorial: Anagrama

“Cuando te encuentras con la muerte tantas veces como yo, la vida cobra sentido”. Estas palabras, crudas y sinceras, condensan todo el voltaje latente en las páginas de la primera novela de Mateo García Elizondo. Más que una bitácora por el infierno, con sus excesos y oscuridades, lo que hace este escritor mexicano (que antes ya tenía un nombre como periodista y guionista) es una sentida reflexión sobre ese constante ir y venir entre la vida y la muerte en el que tanto oscilan los adictos. El pasado y sus fantasmas; los amigos que, aunque muertos, no se han ido; la sombra de los recuerdos; la noche y sus extraños habitantes; todo eso es contado con un desenfado casi adictivo, al punto que el lector llega a sentir que también está descendiendo a los infiernos. Una novela que, desde el inicio, recuerda a la enigmática Pedro Páramo de Juan Rulfo; aunque en vez de Comala, el protagonista llega a Zapotal y no busca a su padre, sino a la Lady, ese polvo blanco que podría ser su condena o salvación.

Cámara Oscura, de Julián Isaza

Cámara Oscura, de Julián Isaza

Editorial: Rey Naranjo Editores

A primera vista, se creería que es un tratado sobre la fotografía. En especial, sobre aquel aparato que proyecta imágenes gracias a un pequeño orificio por donde entra luz, y que fascinó a pintores del Renacimiento y a estudiantes de primer semestre de Artes Plásticas. Nada más alejado de la realidad, aunque el título del libro le hace honor a los cuentos que lo conforman: una habitación sombría dominada por fuerzas siniestras y sobrenaturales. Periodista de tiempo completo, Julián Isaza decide echar mano de la literatura para, desde la ciencia ficción y el terror, exagerar y retratar situaciones convulsas, amenazantes y turbias; protagonizadas por personajes igual de sombríos. Influenciado por Stephen King, Richard Matheson, Yasutaka Tsutsui y Kurt Vonnegut; Isaza lleva al límite los miedos y delirios más profundos, y presenta un retrato de la condición humana en el que no hay ningún resquicio de luz. El lenguaje directo, la atmosfera angustiante que se siente desde la primera página, los personajes bien construidos, además de las escalofriantes y fascinantes ilustraciones de Natalia Herrera, hacen de este libro un diamante negro al que es difícil resistirse y cuyo oscuro brillo lo hará resaltar en el terror colombiano, género que se abre paso con historias y autores de calidad; pero que todavía es mirado con recelo por los burócratas de la literatura. Y eso que este país, todos los días, parece un libro de terror.

Cuentos y relatos de la literatura colombiana. Tomo III, de Luz Mary Giraldo (selección)

Cuentos y relatos de la literatura colombiana. Tomo III, de Luz Mary Giraldo (selección)

Editorial: Fondo de Cultura Económica (FCE) – Colombia

El cuento, ese género difícil para todo escritor y fascinante para los lectores, ha tenido en Colombia a los más variados y brillantes exponentes. Desde la época precolombina, pasando por la Colonia y la República, hasta el siglo XX y el XXI; el cuento ha plasmado nuestras luces y sombras como país, al tiempo que ha saciado nuestro deseo innato de que nos cuenten historias. Tras 15 años de haber publicado los dos tomos de su muy celebrada y estudiada antología de Cuentos y relatos de la literatura colombiana, la poeta, ensayista y crítica literaria Luz Mary Giraldo presenta este tercer volumen en el que da cuenta del estado actual de la narrativa en Colombia que, por la diversidad y calidad de los autores y las autoras antologados, parece que goza de muy buena salud: Margarita García Robayo, Juan Cárdenas, Pilar Quintana, David Betancourt,  Luis Miguel Rivas, Esther Fleisacher, Luis Noriega, Paul Brito, Consuelo Triviño Anzola, Carolina Sanín, Andrés Mauricio Muñoz, Janeth Posada Franco, José Zuleta, Gabriela Arciniegas, entre otros y otras. Si esta variedad de autores y autoras atrae a la primera leída, la de temáticas demuestra el rigor con que fue concebida, ya que estas van desde el mundo familiar, el suspenso y el humor, hasta el amor, los viajes y el oficio de escribir. Justo cuando Colombia se enfrenta a una crisis sin precedentes por cuenta de la pandemia, este libro llega para darnos a muchos el refugio, o al menos el consuelo que solo las buenas historias saben dar. Así que, ¡a echar cuento!

Ladran perros, de Camilo Suárez

Ladran perros, de Camilo Suárez

Editorial: Atarraya Editores

Del campo a la ciudad, del paisaje bucólico a la caótica urbe, de la ensoñación a la violencia. En esos contrastes, y con una voz intensa que bebe de los poetas antioqueños y latinoamericanos, Camilo Suárez presenta su primer libro de poemas; aunque lo de escribir versos viene de tiempo atrás, cuando sacó a relucir su ingenio compositivo en Parlantes, agrupación insigne del rock “Made in Medellín” y que, recientemente, sacó a la luz nuevo material discográfico: El Sueño de Pedro. A través de una geografía personal, conformada por ríos, pájaros, cerros, camionetas y piscinas; el autor invita al lector a recorrer su propia ciudad, dejarse llevar por su magia, perderse en sus calles y aceptar su sino trágico, ese que la hace tan violentamente dulce. Cada uno de los poemas, ilustrados con sellos de Julián Cárdenas, es también una pregunta al lector (claro, un viaje también tiene retos y pruebas), por lo que éste deberá estar atento para poder escuchar, además de las respuestas, su música secreta.

Fisuras, de José Urriola

Fisuras, de José Urriola

Editorial: Libros del Fuego

La muerte de su mejor amigo es el detonante para que Pablo Iribarren, músico que se encuentra en un bloqueo creativo, emprenda un traumático descenso a los infiernos. Sin embargo, la palabra llega a su rescate y Pablo comienza a escribir una serie de cartas a su hermano desaparecido, Santiago, que aunque no tengan respuesta alguna, son su manera de hacer catarsis. En cada carta, Pablo rememora sus amores, expresa sus ansias, dramas y temores, revela su proceso compositivo y, también, reflexiona sobre la vida mientras aguarda un poco de luz en medio de tanta oscuridad. En esta novela, que es la continuación de Santiago se va (publicada en 2015 y que da inicio a la trilogía de Santiago), el ingenio, la sensibilidad y el humor se combinan para crear un testimonio conmovedor, plagado de referencias musicales, cinematográficas y literarias; pero sobre todo, de humanidad.

Fronteras de humo, de Ángel Galeano Higua

Fronteras de humo, de Ángel Galeano Higua

Editorial: Editorial EAFIT

Un homenaje al arte, eso es lo que hace Ángel Galeano Higua en su nuevo libro de cuentos, por el que se pasean un reportero, una cantante, una bailarina y demás personajes que transitan en un tiempo particular, como si no corrieran las manecillas del reloj; y que están inspirados en sus correrías como cronista. Porque Ángel, como los periodistas que viven por y para el oficio, ha gastado las suelas de sus zapatos para conseguir una buena historia. Dejó la ingeniería electrónica por el periodismo y la literatura, y se unió a “los pies descalzos”, un grupo de médicos y artistas que hacían brigadas de salud y jornadas culturales en el Bajo Magdalena, especialmente en Magangué (Bolívar). Allí, junto a grupo de entusiastas, fundó El Pequeño Periódico, todo un referente del periodismo cultural y alternativo. Presionado por la violencia tuvo que irse a Medellín, donde continuó con el Pequeño Periódico y creó la Fundación Arte y Ciencia y el grupo literario El Aprendiz de Brujo. Así que el arte, la literatura, la música, la danza y el teatro que tanto lo han acompañado en sus viajes y luchas, son el hilo conductor de estas 10 historias escritas en diferentes épocas y sobre las que ni el mismo Galeano se aventura a conceptualizar, porque como bien dice, “he dejado plena libertad a los personajes a quienes seguí en sus inesperados y delirantes caminos como un cronista”.

Crazy Equóides, de João Barreiros

Crazy Equóides, de João Barreiros

Editorial: Ediciones Vestigio

Un emperador loco, Razak, no para de gritar al ver que de su civilización, los Arqvast, solo quedan ruinas, insectos necrófagos y un voraz apetito sexual. De repente, llegan los Visitantes, tripulantes de la nave Mack the Knife y la esperanza de volver a tiempos gloriosos aumenta. Pero ellos no vienen en son de ayuda: quieren reclamar los derechos de explotación del planeta. Comandados por una inteligencia artificial con el rostro de Bobby Darin (sí, el ídolo adolescente de los años 50 y 60, cuyas canciones bien podrían sonar en un holocausto nuclear), superarán diferentes pruebas (como cruzar un laberinto repleto de cadáveres de pretendientes) para lograr su cometido, aunque luego se darán cuenta del motivo que llevó a la extinción del planeta que pretenden conquistar. ¿Una historia delirante e inclasificable? Tal vez. De hecho, el mismo João Barreiros (maestro de la ciencia ficción en Portugal) dijo que en la literatura portuguesa no ha habido nada similar a Crazy Equóides. Sin embargo, en medio de insectos necrófagos, naves interplanetarias y canciones románticas de fondo, esta novela hace una crítica salvaje e inteligente al capitalismo y al colonialismo; al tiempo que revela una verdad perturbadora: el amor mata. Poderosamente ilustrada por Luis Carlos Barragán (autor de las fascinantes Vagabunda Bogotá y El Gusano, libros obligados cuando se va a hablar de ciencia ficción en Colombia), Crazy Equóides es una apuesta arriesgada e inteligente —como las que siempre emprende Ediciones Vestigio— por conquistar más lectores de ciencia ficción en nuestro país. Así que, si está buscando una novela suigéneris que refleje las turbulencias de hoy, esta es la indicada. Léala mientras escucha a Bobby Darin, por supuesto.

Cartas a Antonia, de Alfredo Molano

Cartas a Antonia, de Alfredo Molano

Editorial: Aguilar – Pinguin Random House

“Mi amor, mi primer recuerdo de Bogotá —porque sabes que nací detrás de ella— fue un cielo rojo que no era de atardecer sino de llamas”. Con ese recuerdo del 9 de abril de 1948, día en que asesinaron al líder liberal Jorge Eliecer Gaitán, inicia Alfredo Molano esta carta dirigida a su nieta, Antonia, en la que le cuenta esa espiral de violencia de la que, por tantos años, fue testigo. El año en que se la escribió no fue un capricho del azar: 2016, el mismo en que la guerrilla de las Farc y el gobierno colombiano firmaron el Acuerdo de Paz, el mismo en que aquellos hombres que se la pasaron huyendo y abriendo monte decidieron enterrar la guerra, provocándole a Molano una “alegría plena”, “esa que llena el pecho y eriza el cuero”. Alfredo Molano, sociólogo, periodista, caminante y viajero, falleció en 2019 y, además de sus apasionantes libros —con los que mostró las profundidades de esa Colombia apartada y olvidada para explicar las razones de esa absurda guerra que nos desangró por años—, le dejó a su nieta estas sentidas y estremecedoras cartas que escribió durante más de una década y que son una radiografía de ese país que recorrió con su infaltable mochila y sus tenis de tela, y por el que luchó hasta el último momento.